Ironman desde la barrera

Argon 18. Me he enamorado de esta marca durante el evento. Muy posiblemente la bici que me compre cuando sea rico.

Argon 18. Me he enamorado de esta marca durante el evento. Muy posiblemente la bici que me compre cuando sea rico.

2012 fue el año en el que decidí comenzar a hacer deporte para ir poniéndome en forma. A principios de 2013, cuando comencé a revisar y fijar mis retos para esta temporada, tomé la decisión de que en este año le daría un giro de tuerca más: sería de transición pues tomaría contacto con el mundo del triatlón, mejoraría mi material y mi forma física para poder ir acudiendo a competiciones cada vez más exigentes y atractivas. Así ya participé en mi primer duatlón y en el día de hoy he acudido a un triatlón de larga y media distancia (distancia Ironman y Ironman 70.3) como espectador.

Muchos compañeros de mi club participaban y como desgraciadamente no puedo participar demasiado en encuentros y entrenamientos comunes, quería aprovechar la ocasión para darme un poco más a conocer entre ellos y darles todo mi apoyo durante la prueba. Además, quería vivir la atmósfera del Ironman aunque fuese desde la barrera, obtener experiencia y disfrutar de esta afición mía.

C.A.R. Sevilla, lugar donde se acogía el evento

El evento en concreto era el Trisur Media y Larga distancia de Sevilla. Pude vivir la salida de ambas distancias junto con mi compañero Borja desde las 6 y media de la mañana. La atmósfera que se vive en los instantes previos a este tipo de pruebas es realmente mágica: unos terminan de calibrar sus bicicletas, otros se reúnen con sus familias y amigos, muchos se ponen los neoprenos y prueban el agua… Y ya cuando se da el pistoletazo de salida toda la tensión acumulada se desvanece y comienza un auténtico espectáculo. Algo a lo que la mayoría no le presta demasiada importancia es el frenesí de las áreas de transición (donde se cambian de ropa los atletas para cambiar de disciplina). Es realmente cautivadora y animo a que quien no haya visto esto nunca este tipo de eventos, lo haga al menos una vez en su vida.

Llegar a hacer Ironman completos o Ironman 70.3 (medio Ironman), son retos que a largo plazo tengo entre ceja y ceja. Para iniciarme en estas disciplinas me atrae mucho la idea de hacerlo en mi propia casa: Sevilla. Por eso, tenía puesta muchas espectativas en la prueba de hoy. Ahora bien, viendo la calidad del recorrido y la de la organización es algo que tengo completamente descartado. La carrera no me parece atractiva en absoluto y el nivel de la organización teniendo en cuenta el coste de la inscripción me parece una tomadura de pelo. Le pido perdón a todo el que esta apreciación mía le pueda ofender, porque ciertamente nunca he organizado ningún evento deportivo y no puedo saber las complicaciones que entraña el hacerlo, pero comparándolo con otras actividades de similar entidad, no se me ocurre otro calificativo de cara a la organización de la prueba. Voy aún más allá: si esto sigue así dudo mucho que esta prueba sobreviva al paso del tiempo. Me explico: no había material para los avituallamientos, sólo había uno para el circuito del maratón (ya véis qué barbaridad es esto), éste no estaba correctamente señalizado por lo que algunos corredores se llegaron a perder… Es más, habiendo sólo un punto de avituallamiento sólo había 4 personas asistiendo a los atletas, por lo que os podréis imaginar la capacidad de resolución que tenían los pobres. Cuatro compañeros de mi club y yo actuamos como voluntarios socorriendo a los corredores en dicho punto porque hubo un momento que había cola para poder tomarse un vaso de agua… En fin, paro ya con la crítica.

Mi más sincera felicitación y admiración para todos aquellos que han competido en el día de hoy hayan podido terminar con un tiempo u otro. Sois fenomenales y quiero mandar un saludo muy muy especial a todos mis compañeros: Borja, Viruta, Ángel, Lorenzo, Cristina, Nati, Mariano, Eduardo, Joselito, Antonio, Quini, Gazapo, etc. Gracias por hacerme sentir tan bien en este grupo tan fantástico como sóis los camaleones. Hasta otra, y mientras tanto seguiré entrenando con una envidia sanísima que me corroe por dentro al haberos visto participar en este tipo de pruebas tan exigentes

¡Un abrazo!

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Ricardo Sánchez Baamonde

Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla. En mis ratos libres soy blogger, triatleta popular, redactor en Triatletas en Red y colaborador con el Club Triatlón Isbilya - Sloppy Joe's.

4 Respuestas

  1. anatriatlonenfamilia dice:

    Te aseguro que me he tragado muchos Ironmans, desde la salida del agua hasta la entrada en meta y se lo que se sufre, lo que cuesta. Por eso mi consejo es, el dia que te decidas a hacerlo hazlo en uno que tenga un mínimo de garantias. Vas a tener que hecharle muchas horas para que no te lleves un buen recuerdo. Tanto la marca Ironman como la Challenge Barcelona, que es la que yo he visto, te las ofrecen, voluntarios a montones igual que avituallamientos, alfombra roja con orquesta, speaker gritando tu nombre, fuegos artificiales, carretera nacional cortada, barra libre de bocatas, pastas, pizza, bikinis, cerveza ,coca-cola…etc,etc,etc Te aseguro que despues de pasar todo el dia nunca me he ido sin soltar la lagrimilla de la emoción.

    • Yo era esa la idea que tenía de lo que tenía que ser un Ironman, una carrera de una dureza extrema y bien organizada. A mí me desilusionó ver que el que se organiza en mi ciudad sea tan cutre, pero bueno es cuestión de buscarse otro. Yo también creo que para hacer algo así hay que buscar uno en el que te emociones al competir, lo disfrutes y quieras repetir. Definitivamente lo tendré en cuenta de cara al futuro, porque es poner innecesariamente en riesgo la salud de uno.
      ¡Muchas gracias por tu comentario Ana! ¡Un beso!

  2. Alejandra dice:

    Creo que las críticas son más buenas que malas porque de ellas se puede aprender, crecer y mejorar.
    Jamás he hecho una prueba como esta (ni andar en bicicleta se!) pero tengo un amigo que es triatleta y ha participado en dos ocasiones en un Iroman en Cozumel, México. Y como bien dices, participar como espectador inevitablemente te hace involucrarte con los atletas y emocionarte al verlos luchar por llegar.

    • ¡Muchas gracias por el comentario! Lo cierto es que ver esa mezcla de esfuerzo y pasión es cuanto menos contagiosa y a mí me encantaría poder hacer estas cosas dentro de un par de años o así. Deberías de probar la bici… aunque te lo advierto… engancha 😛 Así que ten cuidado!!! Jejeje un beso!!!

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