XXV Carrera Nocturna del Guadalquivir [Mi crónica]

La Carrera Nocturna del Guadalquivir es el acontecimiento deportivo más importante del año en la ciudad de Sevilla, no por la dificultad de la prueba, ni tampoco por la belleza de su recorrido, sino por el respaldo popular que tiene. Este año ha contado con la participación de 20.000 inscritos oficiales, más muchos otros que tras quedarse sin dorsal la corrieron igualmente. El circuito consitía en recorrer aproximadamente unos 8.300 metros, sobre un perfil prácticamente sin desniveles y por algunas zonas muy características de la ciudad como La Torre del Oro, La Plaza del Altozano o El Parque de María Luisa.

Yo tenía especiales ganas de correr esta carrera porque hacía un año esta prueba había sido la que me vio nacer como atleta popular, siendo además la primera prueba en la que repito participación (hasta ahora todo ha sido siempre un poco inédito para mí). Yo tengo una especie de maldición en cuanto a las carreras a pie: siempre me llueve (o chispea, o diluvia hasta 5 minutos antes de empezar la prueba, o cae un chaparrón justo después, etc.). Evidentemente esta ocasión no podía ser diferente.

Yo en mi casa preparado para mojarme.

Había quedado cerca de la meta con Juli, con quien corrí la carrera de 10k Nervión-San Pablo de abril, y mientras lo hacía no paré de encontrarme a amigos míos bajo una intensa lluvia. Ella no llegaba y tras esperarle hasta 10 minutos antes de empezar la prueba me dirigí hacia el pelotón de cola, donde se encontraba un pequeño grupo de camaleones (mis compañeros de club), con quienes correría finalmente. El ritmo no iba a ser demasiado elevado, pues ni el tipo de carrera era el ideal para hacer marca, ni nos encontrábamos en una posición ideal para ello, ni todos estábamos en el mismo nivel de forma, por lo que iba a ser un paseo en el que todos íbamos a disfrutar y reírnos (y vaya que si nos reímos).

Yo, Mariano, Borja, Manuel, Nati y Jose. El pelotón principal de camaleones.

Llegados al punto en el que dieron el pistoletazo de salida tardamos unos 7 minutos en llegar hasta la pancarta de salida y una vez la rebasamos estuvimos andando otros 200 metros más. Siempre se hizo muy difícil avanzar pues la carrera estaba demasiado compactada y más habiendo charcos, ya que la gente trataba de evitarlos y se agolpaba en algunos puntos. Durante los primeros 20 minutos, la lluvia nos dio una tregua, pero antes de llegar al ecuador de la carrera y hasta que no estuvimos en el kilómetro final parecía que íbamos más nadando que corriendo. Muchas de nuestras bromas fueron en ese sentido: uno que decía que estábamos en un acuatlón (prueba que consiste en correr + nadar + correr), otro sugería que cogiésemos una piragua, yo proponía mejorar la técnica de brazada, etc. La respuesta del público, a pesar de las malas condiciones meteorológicas que hubo. Otra de las cosas geniales que tuvo la carrera fue que en ningún momento dejamos de encontrarnos a conocidos (compañeros de club, amigos, vecinos, etc.), cosa no muy habitual pues correr entre 20.000 personas es como para no encontrarse a nadie. En este sentido me hizo particular ilusión encontrarme a Ana, amiga mía desde el colegio y que estando con su familia entre el público me vio entre todos los corredores y empezó a animarme.

Yo (con mi medalla colgando), Borja y Viruta

Finalmente cuando llegamos a la meta, lo hicimos yendo todos de la mano, gritando frente a la cámara y felicitándonos. Bebimos un poco de agua, un poco de powerade, recogimos nuestra medalla, fuimos a por Viruta (Javi) que nos había acompañado en una bicicleta plegable durante gran parte del recorrido haciendo su labor de “liebre” y animador. Ya después de aquello y tras cambiarnos de ropa (Mariano me dejó una camiseta seca y un chubasquero) nos fuimos todos a casa.

Yo y Borja

Francamente todo fue genial, para mí fue divertidísimo y necesitaba algo así, sobretodo después de haber estado desde julio sin correr y tras haber acabado mis exámenes de septiembre. Creo que ha sido la carrera en la que más me he divertido por cómo la afrontamos: bromeando, riéndonos, haciendo tonterías, cantando, picándonos, etc.

Dentro de una semana tengo el Triatlón de Málaga, carrera a la que ya me apunté y a la que asistiré con mi amigo Borja (arriba en la foto). Tengo muchas ganas de que llegue el día, pues será el segundo triatlón que corra en mi vida, se han apuntado muchos amigos míos y según me han dicho la carrera en cuanto a circuitos y organización es una auténtica exquisitez. Si dios quiere además ya tendré por aquel entonces mi GoPro (que encargué a través de Wiggle) y podré hacer un vídeo currado y bonito.

¡Gracias a todos por estar ahí apoyándome! ¡Un abrazo enorme!

Mi recompensa

¿Te gustó el artículo? ¡Échale un vistazo a nuestras entradas sugeridas!

Ricardo Sánchez Baamonde

Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla. En mis ratos libres soy blogger, triatleta popular, redactor en Triatletas en Red y colaborador con el Club Triatlón Isbilya - Sloppy Joe's.

2 Respuestas

  1. elenaescolar dice:

    Hola!!! Cómo vas a hacer un vídeo con tu gopro si participas en el tri??? Espero que lo disfrutes tanto como disfrutaste la carrerita de asfalto!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar