Análisis sobre los tipos de bidones para bicis

Los bidones son la compra más esencial y barata que podrás hacer para practicar ciclismo con todas las garantías. No solo son fundamentales para mantenernos correctamente hidratados, sino que además son un importante elemento para personalizar nuestra apariencia.

bidones bicis

Materiales

Generalmente están hechos de plástico o metal (acero inoxidable). Personalmente prefiero los primeros, ya que es más cómodo beber de ellos, pues no puedes estrujar el botellín si éste es metálico. Recuerda: puede que al principio el agua te sepa un poco mal, pero si tras haber lavado correctamente el bidón y haberlo usado un par de veces, ese mal sabor no desaparece, ¡tíralo! ¡puede resultar perjudicial para tu salud!.

Tipos

Boquillas. Suelen presentar todos la misma clase (la de la foto), aunque puede haberlas diferentes (como las camelbak de esta entrada). Algunas veces los modelos más asequibles tienen pequeñas fugas de líquido, cosa que no suele producirse en modelos superiores. Hablo de una diferencia de unos 3 o 4 € entre unos y otros.

Capuchones. Hay algunos bidones que tienen una especie de cápsula protectora que rodea completamente a la boquilla. Son un poco más molestos de utilizar, pero en ambientes con mucho polvo, barro o suciedad, mantienen limpia la salida del agua (foto de ejemplo de bidones de este tipo). Son especialmente adecuados para la práctica del mountain bike.

Térmicos. Hay algunos, como el que mostré justo en el enlace anterior, que tienen un recubrimiento que les permite conservar la temperatura del agua y otros líquidos durante mucho más tiempo. Por lo general son un poco más caros, pero si sales habitualmente agradecerás el tomarte una bebida fresquita en plena ruta. Yo he usado un modelo concreto (el Camelbak Podium Big Chill), el cual analicé en esta entrada.

Tamaños

No existe una medida estándar para los bidones de bicicletas. Sí es cierto que los de 500 ml son el tamaño más habitual, y los más apropiados desde mi punto de vista en cuestiones de almacenaje y manejo. Por debajo de esa proporción, no suelen encajar en ningún portabidón.

Solo recomendaría tamaños superiores para ciclistas que necesiten beber mucha agua, que no usen mochila de hidratación o que por cuestiones de espacio solo puedan llevar un portabidón. Para todos esos casos, los de 750 ml suelen ser la opción más adecuada.

Otras cuestiones

Creo que, en términos generales, la mejor combinación es usar dos bidones de unos 500 ml cada uno. Para poder afrontar rutas largas y sin avituallamientos, puede que te salga más rentable comprar uno de 750 ml, aunque eso dependerá de tus necesidades. Lo más apropiado sería llevar uno con agua y otro con algún tipo de isotónica para no perder demasiadas sales. En ningún caso salgas sin llevar un bidón con agua. Cuando haces ejercicio es lo que te pide el cuerpo sobre cualquier otra bebida.

¿Y tú? ¿Qué tipos de bidones usas? ¿Cuáles recomendarías? ¿Desaconsejas alguno?

¡Un abrazo!

¿Te gustó el artículo? ¡Échale un vistazo a nuestras entradas sugeridas!

Ricardo Sánchez Baamonde

Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla. En mis ratos libres soy blogger, triatleta popular, redactor en Triatletas en Red y colaborador con el Club Triatlón Isbilya - Sloppy Joe's.

4 Respuestas

  1. Alberto dice:

    Hola, has oido hablar del bidontijo, te invito a que lo pruebes, para tener agua fresca en verano, funciona como un botijo de los de antes, pero es de material inrrompible, pasate por mi web. Un saludo.

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Muy buenas Alberto!
      La verdad es que no había oído nada sobre él hasta ahora. Sería interesante hacerse con uno 😀
      ¡Un abrazo!

  2. Grego dice:

    Yo tengo uno de 750 de plastico, aunque no lo lleno nunca al 100% , porque es de “marca blanca” y al ponerlo inclinado en el cuadro pierde un poco de agua, pero lo llevo porque estoy empezando en esto del mtb y prefiero llevar agua de sobra para mis pequeñas salidas de 2 horitas, que no que me haga falta… porque ya me pasó una vez que me quedé sin agua y si te queda mucho para regresar… se hace un poco durillo.
    Otra cosa curiosa es que hace poco, en un “bici-paseo” que se organizan donde vivo, había una niña pequeña en un asiento acoplado, ni la madre ni el padre llevaban agua… y vino bien ese extra de agua que llevo siempre 😀

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      Yo al principio tenía de los de 750, pero en la bici de montaña uso mochila de hidratación, por lo que no necesito uno tan grande y en la carretera se me hace incómodo el manejarlo por encima de 30 km/h. Por eso yo prefiero que sean un poco más pequeñitos.
      ¡Muy buena anécdota! A mí me pasó en el duatlón de Sevilla de este año que tuve que avituallar a un corredor que iba en mi grupo en la bici porque no llevaba agua. El pobre tenía la cara desencajada. ¡Si al final el agua da la vida!
      ¡Un abrazo Grego y gracias por comentar y compartir tu experiencia!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar