¿Por qué el triatlón es un deporte tan genial?

Hay muchos a los que les gusta dar razones místicas y entrañables de por qué tal o cual deporte es especial y enriquecedor para el alma. Yo como lo que practico a día de hoy, y sigo con más interés, es el triatlón, me gustaría invitarte a realizar una reflexión.

¿Por qué es especial el triatlón?

Para unos lo es porque les exige mucha dedicación, para otros porque les lleva a explorar su límites, para algunos lo es porque les empuja a viajar y a conocer nuevos lugares, pero para mí lo es por el compañerismo. Sé que ha sonado cursi, pero hay pocos deportes en los que el compañerismo esté tan presente. Si no me crees, pon el siguiente vídeo en el minuto 2:21:

La situación era la siguiente. Estábamos ante la final de las series mundiales de triatlón y por los puntos acumulados durante las pruebas de toda la temporada, solo había tres posibles candidatos a hacerse con el título mundial: Javier Gómez Noya, Jonathan Brownlee y Mario Mola. Cuando se llega a los metros finales de la carrera, Gómez Noya ya se ve matemáticamente campeón del mundo y Mario Mola, que en esos momentos va unos pasos por delante de él, va celebrando con alegría cómo su compañero y no él se ha llevado el título.

¿En qué otro deporte se puede ver un gesto así? Ten en cuenta que en estos deportes resulta muy difícil el poder tener una situación económica desahogada y la diferencia en términos de patrocinio, es brutal comparando al primero con respecto a los demás.

Me gustaría saber en la sección de comentarios qué te ha parecido el gesto, qué deporte practicas, qué crees que aporta en tu vida y qué otros momentos similares recuerdas en la historia del deporte profesional.

¡Un abrazo!

2 Comentarios

  1. ¡Hola Ricardo!

    Está claro que en un deporte tan mental como es este, tener buenos compañeros marca una gran diferencia. Incluso he leído (esto no sé si es cierto) que Noya iba segundo y al saberse campeón dejó pasar a Mario para que éste fuera subcampeón.

    En cualquier caso, el gesto de Mario Mola me parece un ejemplo de deportividad y compañerismo, que debería verse más a menudo en el mundo del deporte.

    ¡Un abrazo!

    • ¡Hola José David!
      No solo en las series mundiales se ven este tipo de gestos, sino que en las pruebas mundiales y en otro tipo de carreras también están presentes. Desde luego este tipo de comportamientos son una excepción, pero sigue resultándome llamativo el hecho de que en este deporte se concentren tan buenas actitudes.
      Posiblemente sea cierto que Javi no le disputase el sprint a Mario, de la misma manera que tampoco quiso ir a por Alistair cuando éste se escapó en la bici, ya que su carrera no iba por ahí, sino que realmente quería mantener a raya a Jonathan y así asegurar el título.
      ¡Un abrazo y gracias por comentar! 🙂

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here