La burbuja del triatlón

El triatlón es un deporte que está en auge y eso es evidente. Mientras hace unos años, solo una minoría lo practicaba, a día de hoy hay cada vez más deportistas federados, más pruebas, más patrocinadores y en definitiva más dinero. Tanto es así, que muchos atletas que practicaban alguna de sus disciplinas de forma profesional (nadarores, ciclistas o atletas), se han cambiado a este deporte por no poder estas últimas ofrecerles un soporte económico sostenible. Todo ello ha derivado en que hoy en día haya, al igual que con el running, una burbuja que está a punto de estallar.

Triatlón puerto de sevilla 2014

El por qué de esta entrada

Dos acontecimientos me inspiraron para la redacción de este artículo. El primero de ellos tuvo lugar hace poco más de un año, cuando me inicié en esto del triatlón. Por aquel entonces leí una entrada de Jesús Castilla Moreno (a día de hoy redactor también en este blog), en la que narraba cómo a poco de correr la Triatlón Quebrantahuesos, habían suspendido la prueba. En dicho post, Jesús describía no solo su frustración e impotencia ante dicha situación (había estado preparando la carrera durante meses), sino también la situación del triatlón español actual.

Además hace apenas unos días vimos cómo en Sevilla a falta de tres jornadas y sin previo aviso, se suspendía la prueba de ICAN Sevilla (que analicé en este post para Triatletas en Red).

Éstos ni son los primeros casos que se dan, ni se tratan de fenómenos aislados, si no que son situaciones que muy pronto vamos a comenzar a ver de forma más habitual, no solo aquí sino también dentro del mundo del running, trail running, etc.

La evolución del triatlón en los últimos años

Como dije al principio del post, hace unos años el triatlón era un deporte minoritario. Las carreras eran muy precarias y en la mayoría de los casos si no estaban apoyadas por entes públicos no se podían celebrar. En los últimos años se ha producido una explosión en la popularidad de este deporte. Esto ha producido un efecto llamada para el capital privado, el cual provocó la huida de la inversión pública, cosa que si hubiese sido gestionada adecuadamente no debería de haber producido ninguna situación de precariedad. Como efectivamente ni deportistas, ni federaciones, ni ayuntamientos ni demás autoridades han sabido cómo llevar esta situación, se ha producido un aumento significativo en el precio de las inscripciones, en unos casos desproporcionados, sin que ello signifique una mejora en la situación de las carreras. Además como consecuencia de la ambición de muchos organizadores, éstos se han desmarcado de las federaciones, pues no requieren ni de sus jueces, ni de sus servicios para organizar carreras. Si bien que en los últimos tiempos un triatlón estuviese amparado por una federación no implicaba que éste fuese de calidad, ya los que están fuera de ella mucho menos.

La burbuja del triatlón

Con todo lo expuesto anteriormente, el triatlón, debido al modelo de negocio que ha adoptado, se ha metido en una burbuja muy similar a la que se ha vivido durante la crisis inmobiliaria.

Modelo de negocio actual

Para que una prueba de triatlón tenga lugar se suelen dar, entre otros, los siguientes pasos (la inmensa mayoría en triatlones de media y larga distancia). El anuncio a bombo y platillo, hasta un año antes, de la prueba que va a tener lugar, con los circuitos que ésta va a tener. Luego, poco tiempo después, comienza la fase de inscripciones en la cual los organizadores ofrecen diferentes tarifas en función del período en el que pagas por tu participación (cuanto más cerca quede de la fecha de celebración del evento, más caro es).

La gracia es que la inmensa mayoría de veces, cuando se comienzan a vender las inscripciones la carrera aún no goza de los permisos suficientes para su efectiva celebración, pues por esas fechas prácticamente nadie puede tenerlos listos. De esa manera pueden llegar a suceder tres cosas en relación a los circuitos: que se cumplan los que prometen, que éstos se celebren en otro lugar o que directamente la prueba se suspenda.

De tal manera, uno cuando paga por una carrera, en muchos casos por lo que está pagando es por una promesa de carrera que transcurra sobre una promesa de circuitos. Es algo muy similar a los programas electorales de nuestros políticos: pueden cumplirse o pueden no cumplirse, pero en cualquier caso nadie parece puede obligarles a que lleven a cabo lo prometido.

La justificación

Las justificaciones que muchos organizadores utilizan para defender estas acciones son:

  1. Que en primer lugar como no prometan circuitos atractivos, no va a haber asistentes suficientes.
  2. En segundo lugar, que si no gozan de la liquidez inicial que las preinscripciones aportan, hay muchas gestiones que no podrían realizar: como gastos de personal, material, seguros, etc.
  3. En tercer lugar, que si promocionan una prueba con tanta antelación es porque si no generan las expectativas pertinentes (con los circuitos que aún no pueden prometer), la prueba sería un fiasco en cuanto a participación y se verían obligados a suspenderla.

Incumplimiento

Últimamente estamos viendo cómo cada vez más organizadores están suspendiendo carreras, a falta de pocas semanas o días para la celebración de las mismas. ¿Por qué? Pues en unos casos porque al no haber corredores suficientes van a perder dinero, en otros casos porque no van a obtener los beneficios que esperaban y otros por otra serie de negligencias (no gozar de permisos, no tener personal suficiente, causas climatológicas inevitables, etc.).

¿En qué situación deja eso a los corredores?

Ante la suspensión de la carrera suelen pasar 3 cosas:

  1. Que no les devuelvan el dinero de la inscripción y no se hayan visto compensados.
  2. Que no se les devuelva el dinero de la inscripción, pero que se les facilite otra inscripción a otro evento.
  3. Que sí se les devuelva el dinero de la inscripción.

Mi experiencia me dice que este último caso no es todo lo frecuente que debiera y que prácticamente nadie devuelve otros gastos derivados como: gastos de hoteles, transportes, comidas, etc. Además hay dos cosas que ya nadie puede restituir: por un lado está el tiempo que el atleta se ha estado preparando y por otro lugar la ilusión que tenía por participar en dicha carrera.

La burbuja del triatlón

¿Dónde está la burbuja que yo decía antes sobre el triatlón? ¿Por qué la comparé con la crisis inmobiliaria? Cuando la crisis inmobiliaria llegó a España se vendían inmuebles muy por encima de su valor realantes de que éstos estuviesen construidos (en algunos casos la inmobiliaria apenas había adquirido el solar sobre el que los construiría). Gracias al dinero de esas preventas, las constructoras edificaban las viviendas e incluso comenzaba con él otros proyectos, teniendo más capital en inversiones, bienes y promesas que en líquido. Cuando tanto la confianza de los compradores, como la propia capacidad económica de éstos se vio resentida, dejaron de comprar las viviendas por las que antes se pegaban tortas. Así las constructoras se vieron con unas deudas enormes que no podían satisfacer y se venían a pique, dejando en la estocada a muchísimos compradores, que se veían obligados a pleitear para recuperar parte del dinero invertido.

Con el triatlón está sucediendo lo mismo. Los organizadores crean triatlones con dinero que no tienen (como con los patrocinios no les llegan, tienen que utilizar el dinero de las preventas de los dorsales), en circuitos que aún no han podido cerrar, a precios que normalmente están muy por encima del valor real del cual ya obtendrían beneficios. Si a todo esto le sumamos que a día de hoy hay ya demasiadas carreras para los atletas que compiten, que previsiblemente seguirán llegando pruebas nuevas y que sistemáticamente se seguirán destruyendo otras tantas, la burbuja es una realidad más que evidente.

Mi opinión personal

Ahora me gustaría mostrar mi opinión personal al respecto de este asunto.

Para empezar, me hace mucha gracia que la reacción de una organización ante la cancelación de un evento, sea la de regalar una inscripción a otro distinto. ¿Quién le ha dicho a estos señores que yo en la fecha X, pueda o quiera competir en el sitio Z? Yo pagué mi dorsal para correr en la fecha, lugar y modalidad que habíamos convenido. NO quiero ni otra fecha, ni otro evento ni otro lugar. Ante tal tales circunstancias, estas empresas deberían de restituir a los atletas perjudicados por lo convenido. Un triatlón no es una tostadora. Para un triatlón uno se prepara, planifica cosas, entrena y hasta le pide sus vacaciones al jefe para que en esas se pueda desplazar hasta el lugar de la carrera. ¿De verdad se creen los organizadores que tras un fiasco, uno se va a tomar tantas molestias como para participar en otro de sus maravillosos eventos?

Luego me hace también mucha gracia las protestas de los organizadores con el tema de las preventas. He leído por ahí cosas como: “es que si no vendemos los dorsales con antelación, no tenemos liquidez suficiente para organizar la carrera…“, “si no fuese así la carrera no tendría lugar…“, “de otra forma le perderíamos dinero…“. ¿Y a mí qué me contáis? Prácticamente cualquier negocio del mundo, que no sea de una asesoría, pone el dinero de su bolsillo para poder ofrecer sus servicios. ¿Acaso te crees que todas las bicicletas que hay en una tienda estaban encargadas con antelación por sus consumidores? ¿Y las frutas de una tienda? ¿A caso van también por encargo? ¿Y las cremas de una farmacia? ¿Y las camisetas de un boutique? No vendáis milongas, porque para que podáis organizar eventos, hay otros gastos que no debéis de sufragar como es el trabajo que realizan los voluntarios. En ese caso, disfrazáis lo que es una actividad de la que os lucráis con promoción del deporte, pues esa figura del voluntariado no existe para ningún otro tipo de negocio privadoNo pretendo decir que vuestro trabajo no sea difícil o que no entrañe riesgos, pero así es el mundo de los negocios. Nadie os ha obligado a entrar en él.

Por otra parte, la confianza que antes depositaban los corredores en las carreras ahora se está resquebrajando y ello significará que se llegará a un punto en que la gente pague las carreras a dos semanas de la prueba. De tal manera, habrá una especie de criba en el panorama organizativo actual a la cual solo sobrevivirán organizadores con un gran poder adquisitivo, que estén respaldados por las instituciones o que gocen de un buen historial.

Si bien ningún tipo de organizador puede llegar a ser ajeno a esta realidad, hay algunos como Ironman, Challenge o X-Terra que son prestigiosos a nivel mundial y otros como Ofsport a nivel local, que si bien no son las opciones más económicas, sabes que son sinónimo de garantía organizativa (visto fue el caso de este año con el campeonato nacional de X-Terra donde un error en la elección del circuito de natación convirtió la prueba en un duatlón, pero la carrera no se suspendió).

¿Deporte?¿Carreras?¿Organizadores privados? También, pero con control.

Sé que hay a mucha gente que mi entrada le va tocar la moral, por no decir otra cosa, ya que a día de hoy basan su estilo de vida en todo aquello en lo que he sido crítico hoy. Esta entrada me gustaría que sirviese para hacer más un ejercicio de autocrítica y reflexión sobre lo que hay ahora mismo, cómo se ha llegado a esa situación, qué defectos se están practicando y cómo se han afrontado.

¡Un abrazo!

¿Te gustó el artículo? ¡Échale un vistazo a nuestras entradas sugeridas!

Ricardo Sánchez Baamonde

Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla. En mis ratos libres soy blogger, triatleta popular, redactor en Triatletas en Red y colaborador con el Club Triatlón Isbilya - Sloppy Joe's.

12 Respuestas

  1. Alberto Velasco dice:

    Llevo haciendo triatlon desde el año 94 y organice muchas pruebas entre los años 2000 a 2010. Puedo decir que debo de ser de los pocos que nunca he ganado dinero con el triatlon. Lo que mas pena me da es que se ha perdido esa filosofia de hacer triatlones por el mero hecho de.que hubiese un triatlon en mi barrio o en mi ciudad. Ahora la busqueda de.rentabilidad es prioritaria. Para mi.uno de los problemas es que se ha querido profesionalizar una cuestion para la que no todo el mundo esta preparado para ello. Los precios son profesionales, pero las pruebas no. A la falta de profesionalidad se une la falta de escrupulos, esta epoca de crisis.ha hecho que la gente se quiera buscar la vida a toda costa, y en muchos casos a costa de nuestras ilusiones y metas. Sigue habiendo muchas pruebas que mantienen un espiritu que ojala nunca desaparezca, en muchas de.ellas no hay grandes medios, nisiquiera camisetas tecnicas de esas q no sirven ni para limpiar la bici, pero sabes a lo que vas, sabes q es una prueba. on pocos medios y.mucha ilusion, y q en la mayoria de.los vasos buscan la satisfaccion del triatleta. Personalmente me hacen mucha gracoa aquellos q se consideran organizadores profesionales, me pregunto quien les ha dado la habilitacion. Creo q los ayuntanientos no deberian dejar q cualquiera organize una prueba, hay mucha gente con muy buena voluntad y pocos conocimientos y tambien hay otros con otros tipos de.intereses. Personalmente creo q la pelota esta en nuestro tejado, yo cada vez escojo mejor mis pruebas, ya no me vale todo, antes habia pocas carreras y no daba como para elegir, pero creo q ahora debemos y podemos ser mas selectivos. Para mi una de las cuestiones mas importantes es cando noto q.en la prueba se.ha buscado lo mejor para mi, y no lo mas facil para el organizador o lo q mas rentabilidad da. Yo q soy un chico de ciudad he vuelto a los pueblos…alli donde aun existen triatlones donde el primero es.el triatleta

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Hola Alberto!
      Estoy de acuerdo en todo lo que has dicho, la verdad es que yo no lo podría haber dicho mejor. En contra de la rentabilidad de una carrera no estoy, siempre y cuando eso no implique un deterioro en la calidad de una prueba ni de las prestaciones que se le ofrecen a los corredores, cosa que lamentablemente lleva pasando bastante tiempo. Creo que esas cosas son inaceptables y debemos hacernos notar en ese sentido. Protestando, no yendo a esas carreras a pesar de que estén cerca de casa y no animando a los demás a apuntarse en ellas.
      Yo en todo esto tengo una opinión bastante definida. ¿Cómo hacer que las carreras funcionen bien de verdad? Que todas tengan que estar reconocidas por la federación de turno (y si no, pues que las instituciones no les den los permisos para su celebración), pero en contrapartida que el sistema de elección de los organismos de las federaciones sea realmente democrático y no la porquería que hay ahora, que lo único que favorece es que se creen los lobbies que hay en muchos estamentos a día de hoy.
      Toda esta cuestión es muy compleja y lamentablemente de difícil solución, aunque esperemos que entre todos vayamos tomando conciencia y la cosa vaya a mejor (aunque no lo creo).
      ¡Un abrazo y muchísimas gracias por escribir! La verdad es que tu aportación ha sido muy importante para esta entrada.

  2. Juan dice:

    Que interesante artículo, he aprendido mucho o más bien se me han abierto los ojos.
    No soy triatleta, práctico ciclismo en asfalto y me gustaría mucho saber como es la situación actual de las marchas ciclistas, supongo que están en mejor situación, no obstante la marcha Carlos Sastre se suspendió en 2013 y creo que tampoco resucitó en 2014, una lástima porque iba a ser mi primera marcha ciclista (2013).
    Muchas gracias por el artículo.

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Hola Juan!
      La verdad es que el post está causando bastante revuelo. Con las marchas ciclistas sucede algo similar (al igual que con el mundo del running), aunque no estoy tan puesto en materia como es en el caso del triatlón. Yo cuando he visto anuncios de carreras y marchas, sí que no me ha parecido el que las inscripciones salgan a la venta con tantos meses de antelación. Igualmente hay que estar muy atento para que no te tomen el pelo. Al final los mayores indicadores de que una carrera no es un bluff es ver si está reconocida por las distintas instituciones (federación pertinente, ayuntamientos, etc.), si se ha celebrado en más ocasiones, si es un organizador que lleve a cabo con éxito otras pruebas, etc.
      En cualquier caso uno siempre está expuesto a que sucedan este tipo de cosas, pero sí es cierto que podríamos minimizar muchos de esos riesgos estando un poco atentos.
      ¡Un abrazo y gracias por escribirme!

  3. Jose Antonio dice:

    Magnifico tu articulo, felicitaciones!

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Muchísimas gracias José Antonio!
      La verdad, es que sentía que tenía que expresar mi opinión. Me alegra muchísimo que te haya gustado y que te hayas animado a participar.
      ¡Un abrazo!

  4. Nieves dice:

    Ricardo, gracias por la parte que nos toca. Aunque tambien te digo que los organizadores cada vez nos lo están poniendo más difícil, hay que gestionar las cosas con muchísima antelación. Caso es la prueba que organizamos el 8 de noviembre, el trail de Sevilla al Rocio es la prueba MAS DIFICIL que gestiono. Necesitamos permisos de : Ministerio de Fomento, Junta de Andalucia, diputación de Sevilla y Huelva, Parque Nacional de Doñana, y 9 ayuntamientos de paso. Hoy a falta de un mes tenemos todas las autorizaciones, pedidas y gestionadas desde febrero. Cuando vas a un sitio con tanta antelación sabes que te dicen ? Va, tranquila si todavía queda mucho. Vale, pero yo ya me he hecho notar. Asi son las cosas. Lo que hay que tener es mucho cariño al deportista y en la medida de tus posibilidades dar tu máximo. Lo dicho, gracias Ricardo por reconocernos el trabajo.

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Hola Nieves!
      Sé que no es una profesión fácil la vuestra, ya que a fin de cuentas tenéis que lidiar con muchas administraciones y si algo falla se viene todo al traste. A los deportistas les puede gustar más o menos las carreras que uno organice, o incluso cómo las organice, ya que al final sobre gustos no hay nada escrito. Eso sí hay una serie de cosas que por ejemplo a vosotros no os podrán achacar: que prometáis circuitos que no vayáis a cumplir, que en los avituallamientos no haya bebidas de varias clases y en abundancia, que los circuitos estén mal señalizados, que retraséis fechas, que tengáis medidas de seguridad precarias, etc.
      Demostráis año tras año que no solo cumplís con carreras con las que tenéis una gran tradición (como en el Triatlón de Sevilla o en los de Posadas), sino que luego cuando innováis y os arriesgáis con nuevos formatos (como el Cross de Sevilla del año pasado, la Trail que ahora llega a su segunda edición o el Half mismo de hace unos meses) se ve perfectamente que cumplís. Así, si yo me tuviese que jugar a la hora de pagar por una inscripción a largo plazo, vosotros me ofrecéis bastante más seguridad que la mayoría de organizadores que conozco, no solo en el sentido de que organizaréis efectivamente la carrera, sino de que lo haréis en los términos que habéis anunciado. Además, estoy convencido de que si por lo que fuera os vieseis obligados a suspender alguna prueba, no daríais el espectáculo tan bochornoso que se está viendo a día de hoy con tantos y tantos compañeros.
      Sabes que soy una persona muy crítica, pero trato de serlo tanto para lo malo como para lo bueno.
      Siento haberte soltado esta parrafada.
      ¡Un abrazo muy fuerte y muchísima suerte con la Ultra!

  5. Totalmente de acuerdo contigo Ricardo, pero esto seguirá gestionado por empresas privadas con esa filosofía, más que nada por que les funciona (excepto algunos casos como el ICAN) y para ellos es un chollo. Como bien has dicho ,ningún otro negocio se financia de sus consumidores. Yo soy de los se apunta a falta de 1 mes a las pruebas, más que nada porque pueden haber lesiones o, como en este caso, problemas para que se llegue a celebrar la prueba. Cuesta unos euros más, pero mejor prevenir que curar!

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Hola Nacho!
      Muchas gracias por tu comentario. La verdad es que se ha liado una buena con este artículo. Toda esta situación era algo que yo venía analizando en mi interior desde hace tiempo y viendo cómo están dándose ciertas situaciones (suspensiones, impagos, no se devuelven las inscripciones, etc.), necesitaba escribir sobre el tema y dar mi opinión acerca de lo que está pasando. Sé que quizás el mío no es el único punto de vista y que a lo mejor no cambia en nada esta situación, pero me da mucha rabia que tantos organizadores piensen que nos pueden estafar como si fuésemos tontos.
      Yo también prefiero esperarme a pagar por la inscripción, y más aún sabiendo que no sé que será de mí en un año (como sí adelanta el pago mucha gente). Como todos los negocios funcionasen pagando por adelantado todo nuestro sistema se vendría abajo.
      ¡Un abrazo y gracias por escribirme!

  6. Fonzy dice:

    TRIATLON, Deporte de extraterrestres

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar