Se ha suspendido una carrera… ¿Por qué?

Muchas de las cosas que escribo en el blog las trato de forma premeditada (como análisis, reseñas de carreras, consejos, etc.). El apartado de reflexiones suele ser bastante más impulsivo, ya que éstas están condicionadas por las experiencias que vivo día tras día. Hace tiempo escribí una entrada sobre lo que está siendo la “Burbuja del triatlón”, otra en la que te mostraba “5 Consejos para elegir una carrera” y otra muy similar en la que te aportaba “5 Consejos para NO elegir una carrera“. Todas estas entradas están relacionadas de una forma u otra con la siguiente cuestión: últimamente hay muchas carreras que se están suspendiendo a última hora. ¿Por qué?

Carrera suspendida

Tres explicaciones a este fenómeno

  1. La culpa es del organizador. En este caso vemos cómo un organizador trata de llevar adelante un evento que no puede controlar. Bien porque promete unos circuitos que no puede cumplir, porque no llegan a un cupo mínimo de participantes (económicamente no le interesa que la prueba se celebre y la cierra), porque le falta personal y no puede garantizar ni la seguridad, ni los servicios mínimos de la carrera, etc.
  2. La culpa es de una administración pública. Para que una carrera se celebre ha de pasar por diversos filtros, controles administrativos y permisos. Casi siempre se ha de lidiar con varias administraciones distintas, las cuales no siempre ponen de su parte (le dan el visto bueno a que una prueba tenga lugar y luego se retractan, luchas internas entre administraciones o políticos concretos, etc.) y en muchas ocasiones la falta de coordinación entre las mismas, no solo ocasionan que una prueba no se llegue a plasmar, sino que se tenga que suspender a pocos días de su celebración.
  3. La culpa no es de nadie. A veces simplemente se tiene mala suerte. Un cambio drástico de tiempo que provoca que no sea seguro para los participantes el correr, un accidente de tráfico que bloquea las vías, alguna circunstancia imprevista que comprometa la seguridad de los atletas, etc.
  4. Causa bonus. Puede darse la situación de que se sumen varias o todas las causas anteriores. No suele ser lo habitual, aunque puede llegar a pasar.

Conclusiones

Pueden pasar mil cosas y haber decenas de explicaciones posibles a que una carrera se suspenda, pero desde mi punto de vista las causas principales siempre se se podrían encajar dentro de alguno de los tres primeros puntos anteriores. Creo que cuando un episodio de este tipo tiene lugar, la frustración y obcecación de quienes se ven perjudicados por la situación, hacen que no siempre se valore de forma justa la causa que generó esta situación y que terminen culpando a quien no tiene culpa de nada. En este sentido te pediría cautela y que al margen de toda la rabia que puedas sentir, trates de mantener la cabeza fría y que antes de criticar te informes bien, que luego te informes mejor y que por último dejes que pasen al menos un par de horas sin que le hayas dado vueltas al asunto. Hablar de algo en caliente y sin conocimiento de causa es una terrible combinación y puede llevar a situaciones muy desagradables.

¿Y tú? ¿Has sufrido alguna vez la suspensión de una carrera? ¿Cuál? ¿Qué sucedió? ¿Se solucionó al final? ¿Cómo reaccionaste?

¡Un abrazo!

¿Te gustó el artículo? ¡Échale un vistazo a nuestras entradas sugeridas!

Ricardo Sánchez Baamonde

Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla. En mis ratos libres soy blogger, triatleta popular, redactor en Triatletas en Red y colaborador con el Club Triatlón Isbilya - Sloppy Joe's.

2 Respuestas

  1. Emilio dice:

    Por suerte o por desgracia, no he vivido esta experiencia. Si bien coincido contigo en todo lo que has expuesto en la entrada. El ser humano necesita culpabilizar de algo a alguien siempre que le hayan puteado, y tomar cartas en el asunto. No es un plato de buen gusto y no todos se lo toman “con tranquilidad”. Pero bueno, hasta en el mundo del running puede haber complicaciones y ya somos mayorcitos para aceptarlas o para pedir explicaciones si algo no se ha hecho bien. Un saludo.

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Hola Emilio!
      Muchas gracias por escribirme. Me hace mucha ilusión que te hayas pasado por aquí. Yo puedo entender muchos enfados y estar de acuerdo o no con lo que siente mucha gente. Lo que no te voy a negar es que me frustran muchas de las actitudes y opiniones que estoy leyendo últimamente en foros, grupos de Facebook y demás lugares donde todo el mundo puede expresar su opinión sin limitaciones.
      Estoy de acuerdo en lo que todos somos mayorcitos, aunque más bien creo que en muchos casos somos niños grandes.
      ¡Un abrazo crack!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar