Reflexión sobre el Trabajo invisible. Recompensa y envidia

Ésta es probablemente la entrada más personal y menos informativa que he escrito en muchísimo tiempo, ya que hay una cosa que lleva rondado por mi cabeza, desde hace muchísimo tiempo y que tengo especialmente presente desde hace varios meses. Se trata del trabajo invisible, de los resultados que se obtienen con él y de la envidia que puede provocar en los demás. Como éste es un factor que puede aplicarse a prácticamente cualquier ámbito de la vida, de todos los ejemplos que podría poner, querría utilizar la historia del presidente de mi club para ilustrar mis argumentos. Antes de seguir con el post, he de decir que la reflexión es puramente personal, y no estoy hablando en representación de nadie (ni de mi club, ni de nadie de mi club, ni tampoco de nadie externo a él). Sé que no hacía falta la puntualización, pero me quedaba más tranquilo señalándola.

Samer Triatlón de Pulpí 2015

¿Por qué escribo hoy sobre esto?

Básicamente porque ésta es una cuestión sobre la cual he hablado en muchísimas ocasiones con amigos y familiares y no llego a comprenderla del todo, pero siempre termino alcanzando la misma conclusión. Como este blog es una de las vías de escape más importantes que tengo, de vez en cuando me gusta compartir a través de aquí este tipo de pensamientos. Además, en el último par de años no he parado de encontrarme con gente que sigue los patrones de comportamiento que describiré más abajo y personalmente no los puedo soportartodo lo que voy a exponer hoy siento que tenía que decirlo.

¿Sobre qué quiero hablar hoy?

Creo que hoy en día se podría afirmar que si hay alguna clave del éxito en la vida, siendo un poco simplista, ésta está en la unión de tres factores: el talento personal, el trabajo duro y la suerte que uno tenga. De todos ellos el único que realmente depende de ti es el trabajo duro, ya que el talento es algo con lo que se nace y la suerte supone la unión de un montón de factores que uno no puede controlar.

El trabajo duro, puede al final verse desde muchos prismas diferentes, pero en el caso de hoy de lo que te quiero hablar es del trabajo invisible. Éste es ese tipo de esfuerzo que requiere mucha constancia, paciencia y dedicación, siendo poco espectacular a corto plazo y nada gratificante hasta que produce sus frutos.

Samer Triatlón de Sevilla 2015

Constancia y admiración personal

El ser constante y luchar por lo que crees no es nada fácil, ya que la vida nos va planteando una serie de trabas que nos invitan a tirar por el camino fácil y a conformarnos con lo que se nos presenta.

Personalmente no soy una persona que suela admirar demasiado a los demás, pero he de admitir que hay tres personas que sí me han inspirado especialmente gracias a su esfuerzo y dedicación diariami madre, mi hermana y mi novia, las tres grandes mujeres de mi vida. En lo relativo al deporte, y ahora ya sí que entramos en una materia más típica de este blog, creo que Samer es la persona que más me ha influido a nivel personal.

De él he hablado en multitud de ocasiones en el blog, pero si no le conoces aquí tienes una entrevista que grabamos juntos hace unos meses. En resumidas cuentas él es una persona que fue triatleta profesional durante mucho tiempo, hasta que hace un par de años se retiró, para centrarse en ejercer como farmacéutico (en su momento mientras competía, estudiaba simultáneamente esta carrera universitaria) y además dirigir a su propio club de triatlón (el Triatlón Isbilya – Sloppy Joe’s). Sé perfectamente que mucha gente le admira porque, a pesar de haberse retirado, su nivel de forma es espectacular (sigue ganando multitud de carreras y campeonatos), tiene una personalidad bastante contagiosa (ya que creo que es un motivador nato y un líder) y además aquí en Andalucía es toda una institución por todas las cosas que ha conseguido como deportista.

A nivel personal sin embargo, ninguna de estas tres cualidades es la que me llama la atención de él. Aunque no puedo decir que Samer y yo seamos amigos (ya que considero que la palabra amigo es muy fuerte y tampoco nos vemos tanto como para poder forjar una amistad), sí que por mi posición dentro del club hablamos con bastante frecuencia y he podido apreciar la capacidad de trabajo y sacrificio que tiene y cómo aplica esto en su día a día.

Entrenamiento club triatlón isbilya

El trabajo invisible, con algunos ejemplos

Para empezar admiro muchísimo a Samer, pues consiguió llevar adelante una carrera muy exitosa como triatleta profesional mientras estudiaba la carrera de farmacia. Sé que eso requiere tener en primer lugar unas condiciones físicas extraordinarias y una inteligencia fuera de lo común, pero es desde luego el ser muy disciplinado y muy trabajador lo que ha hecho que ha marcado su camino. Si ya a mucha gente le cuesta estudiar farmacia, imagínate ya cómo debe ser hacerlo, trabajando en algo tan exigente (tanto física, como mentalmente y teniendo que cumplir además unos horarios muy estrictos). Para lograr algo así se requiere un espíritu de sacrificio bastante elevado, pero eso de estudiar, hacer trabajos, aprobar exámenes y demás es algo que no se ve ni aprecia hasta que él consigue acabar la carrera.

Samer en SFC Radio

Samer en SFC Radio

Metiéndonos de lleno en un Samer más actual, a día de hoy trabaja en una farmacia. Luego, al terminar el día, él es el encargado de dirigir los entrenamientos del club mientras cuida de su propia preparación, resuelve todos los problemas derivados de esta entidad (equipaciones, inscripciones, viajes del equipo de competición, patrocinadores, redes sociales…) y además siempre saca tiempo para aconsejar a todos los socios que acuden a él con dudas. Muy poca gente tiene la oportunidad de ver cuánto tiempo, esfuerzo y sacrificio le supone el tener que ocuparse cada día y cada semana de estos menesteres, siendo el trabajo que hace muy necesario, muy desagradecido y que, a fin de cuentas, lleva en silencio.

Lleva embarcado con este proyecto más de año y medio y lo que ha conseguido con su esfuerzo, es sencillamente impresionante. Ya no solo a nivel personal ha seguido logrando campeonatos, victorias y muchos podiums en diferentes modalidades y disciplinas competitivas, sino que también a nivel de club se han logrado hitos increíbles a escala autonómica y nacional (tanto en Duatlón como en Triatlón, masculino y femenino). Además, la base popular que conforma el club demuestra una unión y un sentimiento de compañerismo ejemplar.

¿A qué viene todo este rollo? ¡Surge la envidia!

Como he dicho, todo el mundo es capaz de ver y apreciar los resultados que se han estado cosechando, pero muy pocos valoran el camino que se ha recorrido (con todo lo que ello implica) que es lo que tiene ese gran mérito. Cuando una persona (o una entidad) triunfa, prospera, tiene éxito o simplemente consigue lo que se propone, la mayoría de comentarios que se generan en el entorno suelen señalar a la buena fortuna, a un “enchufe” o a mil excusas más, como la clave de toda esta situación. Para mostrar otro ejemplo diferente al de Samer, esta famosa ilustración representa perfectamente lo que quiero decir:

dibujo de jagodibuja

Dibujo de jagodibuja

Hay un dicho bastante popular (al menos por donde yo vivo) que viene a decir: “Quien algo quiere, algo le cuesta“, y a mí me da la sensación de que en la vida todo el mundo quiere algo, pero la mayoría no está dispuesta a dar lo que tiene que dar para lograrlo y es en ese momento cuando surge el germen de la envidia. Esto les lleva a muchos a ponerse a criticar a los demás sin fundamento y alberga hasta un sentimiento de odio hacia el éxito ajeno. Ésto es algo que he visto durante toda mi vida: desde las notas en el colegio, pasando por algunas matrículas en la universidad, amigos que logran ciertos puestos de trabajo, negocios que prosperan, compañeros de club que consiguen ciertas marcas, personas que fraguan relaciones de pareja saludables, etc. y siempre llega alguno que ve lo que ha logrado la otra persona y le dice “Qué suerte has tenido“.

Vivimos bajo la ley del mínimo esfuerzo y nos amparamos en echarle las culpas al talento o a la suerte, para quitarle el mérito a los demás y de paso autocompadecernos. Se envidia lo que tiene la otra persona, pero uno no se para a reflexionar de verdad lo que le ha costado conseguirlo.

samer ali saad guardia

Mi conclusión

El hecho de que uno trate de restar valor a lo que logran los demás, no cambiará el hecho de que la otra persona triunfe y de que uno siga estancado en el mismo punto. Por si fuera poco, es una manera horrible de engañarse a sí mismo y además, esa forma de ser solo atrae a otras personas que son aún más mediocres. Sé que mucha gente no puede evitar el comportarse así, ya que es una parte muy importante de su forma de ser, pero eso igualmente cada vez que me encuentro con alguien así sienta muchísimo asco.

Desde mi punto de vista si uno percible el éxito ajeno (obtenido de forma lícita) solo puede aceptarlo y alegrarse de corazón por la otra persona o simplemente pasar del tema, pero en cualquier caso creo que es bueno el detenerse a analizar cómo se consiguen estas cosas. Quien siga esperando una fórmula mágica para conseguir las cosas, le invito a que siga esperando sentado a que le llegue.

¡Un abrazo y si has llegado a este punto del post, muchísimas gracias! ¡Me encantaría saber qué opinas tú sobre la reflexión que he querido manifestar en el post!

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Ricardo Sánchez Baamonde

Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla. En mis ratos libres soy blogger, triatleta popular, redactor en Triatletas en Red y colaborador con el Club Triatlón Isbilya - Sloppy Joe's.

14 Respuestas

  1. Rubén dice:

    Siento comentar hoy pero no he tenido tiempo antes de hacerlo. Ley parte del post un día pero no llegue al final y lo tenia pendiente.
    Este es un post que debería leer mucha gente y reflexionar, porque pueden hacer mucho daño desvalorizando a una persona, por desgracia se lo que es pero al final eso te hace mas fuerte, mejor persona y aprender a valorar al resto y ver lo que cuesta cada logro en esta vida.
    Cada uno cosecha lo que siembra, y el que no siembra nada es el que se dedica a criticar y menospreciar al resto que tras un gran esfuerzo consiguen sus metas. Me parece que mucha gente debería ver el esfuerzo que lleva conseguir cualquier meta que te propongas aunque para el resto del mundo no sea nada, es tu meta y nadie tiene porque menospreciarla. Esas personas que no valoran el coste de las cosas no merecen mi respeto, si la gente valorara mas el esfuerzo y la constancia y no tanto la suerte todo cambiaría mucho. Me parece un ejemplo de superación a seguir la gente que lucha y saca tiempo de donde no hay para conseguir sus metas todos los días, porque al fin y al cabo es lo que te hace feliz. Como dice una canción que me gusta “el curro es 99 la suerte es 1”.
    Un abrazo crack!! :))

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Muchísimas gracias Rubén!
      Estoy completamente de acuerdo con lo que dices. Mucha gente se piensa que resultados se obtienen por gracia divina y no por trabajar las cosas. A veces no significa que uno trabaje más que otro, pero sí que lo hace mejor. Creo que al final el secreto está en no pensar que somos los mejores y que siempre podríamos mejorar, no poner excusas, tratar de conseguir las cosas que nos proponemos y dejar a los demás con su vida.
      ¡Eres un auténtico crack!
      ¡Un abrazo amigo! 🙂

  2. Grego dice:

    Estamos en un pais de envidiosos. Como dice el refran

    Seguro que por lo que cuentas, en este caso de Samer, tendrá la cabeza muy bien, y “el culo pelao” de tanto gilipollas, como se suele decir, y seguro que solo se deja ayudar, “molestar” o aconsejar por gente que le tiene aprecio y valora su tiempo y trabajo.
    Los envidiosos se morirán de envidia, así que es mucho mejor hacer lo que a uno le gusta, esté mejor o peor, ganando o perdiendo, pero haciendo lo que a uno le gusta, y mientras otros hablan, uno va avanzando.

    Esto me recuerda la conversación que he tenido esta mañana con una profesora hablando del examen, que me ha dicho que su asignatura es muy fácil porque “sólo es memorizar”, y le he dicho que eso no es fácil, la tia me decía que si, que solo había que memorizar texto y ya está, y le he dicho que depende para quien, hay quien tiene mejor capacidad para memorizar y no le costará nada, pero hay otros que no tenemos esa capacidad y tenemos que echarle el triple, aunque luego en la nota no se aprecie… no sabía que contestarme. Eso si, sigo suspenso 😀

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Muy buenas crack!
      Mira, yo en el colegio tenía un compañero que en matemáticas y física, era leer la explicación del profesor y ya asimilar perfectamente lo que había dicho, y de hecho a mediado de curso casi que iba por delante de él (al final ha acabado estudiando en EEUU en una universidad que… vaya tela). El caso es que este chico estas cosas las veía clarísimas cuando a todos nos costaba sangre sudor y lágrimas, pero luego no era capaz de aprenderse un tema de historia y casi que le quedaba… Al final cada cosa tiene lo suyo y para todo hace falta tener un talento especial.
      La suerte está en que este chico tenía ese don, si luego lo explota ahí el talento se acaba y entra el trabajo duro, que es algo que la gente no sabe distinguir y se mueren de la envidia.
      ¡Un abrazo crack y suerte para el siguiente, que seguro que lo sacas! ¡Tú puedes!

      • Grego dice:

        Ahí está un problema de la educación de este pais, que este no es el sitio para tratarlo. Pero en estudios, como en deportes, como en la vida, cada uno tiene sus puntos fuertes y si alguien nos quiere ayudar a mejorar en los puntos débiles, no puede “menospreciarlos” diciendo que eso es fácil. Ya sea estudiarse un libro, el segmento de carrera a pie, o lo que sea.
        A esto me refiero http://pbs.twimg.com/media/A_x8ot8CYAEuEtd.jpg

        Ánimo a ti, a Samer, a vuestro cub de triatlón y sobre todo a disfrutar del deporte, para eso está.

        • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

          ¡Muchas gracias crack! A mí en la carrera lo primero que me enseñaron (o casi lo primero) fue el concepto de justicia que íbamos a manejar desde ese momento hasta la eternidad: Justicia es tratar de forma igual a situaciones desiguales.
          Aunque de rabia es así. Creo que en este país lo que se intenta de forma institucionalizada (y también casi social) es limitar el talento personal, aunque ese es otro tema jajajja
          ¡Un abrazo tío!

  3. Señor R. dice:

    Pensaba que ibas a hablar sobre el descanso, que es a lo que normalmente se llama “trabajo invisible”.
    Quisiera hacer un par de reflexiones sobre esta entrada:
    – Por un lado, no entiendo que la gente piense que las cosas se consigan principalmente con suerte (ni en este contexto ni en otros como la fotografía o la música, que no tienen mucho de físico), pero quien es así se está perjudicando sólo a sí mismo y a sus posibilidades de aprender, por lo que pienso que no deberían inspirarte sentimientos negativos sino indiferencia o incluso hasta pena.
    – Por otro lado, con respecto a la constancia en el ejercicio, según David Epstein en “El gen deportivo” existen bastantes evidencias para pensar que (aunque pueda parecer sorprendente) se trata de una cualidad genética y, por ello, atribuible en parte a la suerte. Es decir, salir hay que salir a entrenar igualmente, pero hay gente que sale no porque haya que entrenar sino porque se lo pide el cuerpo. Y eso es una suerte. Lo que pretendo con esta reflexión es simplemente hacer ver el enorme peso de la suerte y la influencia que tiene en la práctica deportiva y en la vida misma, tampoco digo que “todo sea suerte”.

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Muy buenas!
      Jajaja sí, la verdad es que le he dado una definición muy personal a ese concepto, porque la visibilidad la quería poner de manifiesto de cara hacia los demás. Esto era algo de lo que quería hablar, porque sí que llevo viendo este tipo de envidia toda la vida (en este caso hablo de deporte porque es el tema que se trata aquí) y quien más se queja del éxito ajeno, cosa que ya en primer lugar está fuera de lugar, es quien menos se esfuerza y quien más lo achaca a la “suerte”.
      La “suerte”, el talento que cada uno tenga para hacer algo (un don, capacidad, condiciones naturales o como queramos llamarlo), es algo que te toca y punto, y si bien no todo el mundo por mucho que se esfuerce puede conseguir lo que se proponga, la inmensa mayoría de personas ni se esfuerza, ni lo intenta demasiado y a mí eso me da mucho coraje. Era más un post de autoterapia que otra cosa 😛
      ¡Un abrazo y gracias por escribir!

  4. wenceslao dice:

    Buena reflelexión. En esta vida todo cuesta algo de esfuerzo, hay gente que esta aquí solo para estar y siempe hay quien aporta su granito de arena, el avance de esta puñetera sociedad esta en que todos seamos proactivos…….otro gallo nos cantaría…..
    Siempre digo que el mejor día de la semana es el lunes ya que uno tiene toda una semana por delante para hacer cosas. Al final el que tiene envidia de los demas, se queda con eso….envidia, mientras los demas consiguen cosas, aunque no tienen porqué se materiales, la mayoria de las veces el consegurir los pequeños retos diarios….trabajo, familia, etc. es lo que cuenta y lo que motiva.
    Yo admiro mucho a la gente que saca tiempo de donde no hay para hacer algo por los demas….al final cada uno con su conciencia.
    Saludos, omo simpre te digo……sigue asi.

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Muchísimas gracias crack por volver a escribir un comentario tan valioso!
      Coincido con lo que dices completamente, y de hecho creo que no podría haberlo expresado mejor. Me ha gustado mucho eso de que “Al final el que tiene envidia de los demás, se queda con eso….envidia, mientras los demás consiguen cosas”. Es completamente cierto y creo que a mucha gente le podría ir mucho mejor si dejasen de quejarse y de mirar lo que hace el resto de la sociedad para centrarse un poco en sí mismos 🙂 Muchas gracias también por las palabras de aliento, ya que siempre vienen genial para seguir adelante con esta labor. Este domingo haré un anuncio muy importante para el blog 🙂
      ¡Un abrazo crack!

  5. Emilio dice:

    Nada que aportar que no hayas dicho tu salvo mi propio ejemplo, aplicado al mundo del blog. Tengo un amigo con una web impresionante, que ha invertido mucho tiempo y dinero para que sea mi admiración y mi modelo a seguir. Le tengo mucho aprecio a este amigo y no le envidio, le respeto. Pienso que hay que invertir más esfuerzos en aprender de esta persona, que en criticarla u odiarla por lo que está consiguiendo. Su exito es fruto un 10% de suerte un 40 de talento (porque no se puede poner mas para que cuadre el porcentaje) y un 50 de trabajo duro. Hay que mejorar por si mismos, y dejar de lamentar lo que consiguen los demás. Las cosas se consiguen con sacrificios. Por cierto, ese amigo, eres tu. Gran entrada, como siempre. Siempre es agradable leer algo más profundo de ti. Nos vemos el jueves, un abrazo.

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Muchísimas gracias crack!
      Me ha hecho mucha ilusión tu comentario, porque eres una de las personas que más aprecio dentro de este mundillo y tus palabras tienen mucho peso para mí. Jajajaja me has descolocado un poco porque no me esperaba tu comentario. Yo también te aprecio mucho y me fijo mucho en cómo haces las cosas ya que aprendo bastante de ti (siempre que alguien hace las cosas bien me gusta ver qué hace y cómo lo hace :P).
      Coincido con tu reflexión, es más creo que pensamos exactamente igual con respecto a este tema. Lo único que nos falta es publicar nuestro bestseller sobre cómo correr y ya habremos cumplido nuestra meta escritoril 😛 jajajaja (tú ya sabes por qué).
      ¡Eres un crack tío! ¡Muchísimas gracias por escribir!

  6. LU dice:

    EXCELENTES COMENTARIOS , CRÍTICAS, EJEMPLOS, VIVENCIAS, ETC. A ESTAS PERSONAS SE LES LLAMA DETRACTORES, PORQUE NO PUEDEN VER LA SUPERACIÓN DE LOS DEMÁS. Y SOBRE TODO COMO LO ANALIZA: NI IDEA TIENEN DE EL ESFUERZO QUE SE NECESITA PARA SUPERAR LOS OBSTÁCULOS EN CUALQUIER ÁMBITO. ES ENVIDIA, PORQUE ELLOS QUISIERAN NUESTROS LOGROS , PERO CREEN QUE CUANDO LES CAIGA UN RAYO, CAMBIARÁ SU VIDA. BUEN TEMA. SALUDOS.

    • Ricardo Sánchez Baamonde dice:

      ¡Muchísimas gracias por las palabras que has compartido con todos nosotros LU! Desde luego creo que este tipo de personajes son demasiado abundantes a día de hoy y nos fastidian (o al menos lo intentan), a quienes no somos así. Solo nos queda seguir confiando en nuestro trabajo y seguir valorando lo que hacemos, ya que solo así podremos disfrutar de nuestros éxitos.
      ¡Un abrazo crack y muchísimas gracias por escribir!

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