El aceite de palma en la comida | Verdades y mentiras | Nutrición

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¡Bienvenido a un nuevo artículo por el blog! En esta ocasión se trata de un post de invitado en el que va a participar mi hermana mayor, farmacéutica, máster en nutrición y que ha estado formándose en este último campo durante el último lustro. Un día ella y yo nos pusimos a hablar sobre algunas cosas que se estaban diciendo el mundillo de la alimentación y surgió la idea de hablar un poco sobre el aceite de palma, ya que es una de las últimas tendencias y uno de los principales focos de alarmismo y falsos mitos (aunque no exento de verdades críticas que uno no puede olvidar). Por ello y ya que yo no domino nada sobre la materia, le pedí que redactara un breve post para tratar este asunto y que así todos pudiéramos conocer algunas cosas curiosas sobre este ingrediente que cada vez lo llevan más alimentos.

Verdades y mentiras aceite de palma

Verdades y mentiras del aceite de palma

Desde un punto de vista dietético, hay que decir que el ácido palmítico (sustancia básica del aceite de palma) es un componente importante de la leche materna, de ahí que prácticamente todas las leches infantiles que intentan imitar a la materna, lo lleven en su composición. Conforme nos desarrollamos, nuestro cuerpo no necesita tanto porcentaje de grasa en la comida, de ahí que si tomamos este aceite en exceso aumenten nuestros niveles de colesterol LDL o colesterol “malo”.

El aceite de palma es rico en grasas saturadas, lo que lo protege del enranciamiento y de la oxidación además de que es estable a temperaturas muy altas, de ahí que tienda la industria alimentaria a usarlo en multitud de recetas.

Como ventaja, y debido a estas cualidades, los productos que lo contienen suelen evitar tener que añadirle al alimento grasas hidrogenadas, que son un tipo de grasas muy dañinas contra las que apenas ha habido movilización mediática por el momento.

Al ser una grasa muy barata, versátil y de textura muy agradable, es muy común encontrarla en los alimentos procesados. Estos alimentos, independientemente de que contengan esta grasa, nunca van a ser alimentos sanos debido a la cantidad que contienen de grasas en general, azúcares, colorantes y conservantes, y a la ausencia normalmente de vitaminas, minerales y fibra. Además la mayor parte del público que consume este tipo de alimentos suele tener una vida poco sana, es decir, es raro alguien que se preocupa por su salud, se cuida, y hace deporte, luego se atiborre de esta clase de productos, con lo que el efecto negativo que tienen estas grasas en quienes suelen consumirlo es peor aún, ya que no gastan las calorías que están ingiriendo.

Si el aceite de palma lo tomamos sin refinar, algo que no suele ocurrir, es rico en carotenos (sustancia que en nuestro cuerpo se transforma en vitamina A), y aún estando refinado posee vitamina E. Además es un aceite que facilita la absorción de las vitaminas liposolubles presentes en la comida (A, D, E Y K)

Con esto quiero decir que desde un punto de vista dietético, lo que hay que hacer es como es casi todo, tomarlo con moderación cuando somos adultos y evitar los alimentos procesados independientemente de que contengan aceite de palma o no. Es algo similar a cuando se recurre a dietas milagro para perder peso, ya que es algo que suele traer más perjudiciales que beneficiosas para la salud.

Otro tema diferente si hablamos de lo negativo del aceite de palma son las implicaciones ecológicas acerca del mismo. Este aceite de origen vegetal se extrae del fruto de una palma, llamada Elaeis guineensis. Este fruto es ligeramente rojo, igual que su aceite sin refinar (debido a los carotenos que posee, de los que hablaba antes). Estas palmas son típicas de las selvas tropicales, y la gran demanda de este producto está produciendo una gran deforestación de los bosques, ya que se talan enormes hectáreas para el cultivo de la palma, acabando tanto con la vegetación propia de esas zonas, como con los animales que en ella viven, además de ser un problema para las poblaciones de personas que tienen poblados en esas zonas.

Para terminar

¡Hasta aquí ha llegado el artículo de hoy! ¡Espero que te haya gustado! La verdad es que no suelo traer artículos relacionados con la nutrición y dietética, por lo que si te gustaría que siguiese trayendo cosas así en el futuro me encantaría que dejaras tus impresiones en la sección de comentarios. ¡Gracias a mi hermana por querer pasar por aquí y escribir este artículo de invitado!

¡Un abrazo!

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